sábado, 31 de enero de 2009

Respuesta a la pregunta:
¿ES EL APRENDIZAJE ALGO TAN TRIVIAL QUE SE PUEDE OBSERVAR Y MEDIR CON BASE EN UNAS SIMPLES PREGUNTAS A PROPOSITO DE UNOS CONTENIDOS CUALESQUIERA?
Respondiendo a esta pregunta diré que no que “medir” el aprendizaje es algo tan extenso que nos sitúa en una concepción problemática.
Haciendo una reflexión del articulo que Vargas B. X. Titula “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” nos sitúa en una visión encontrada de los diferentes conceptos que se tiene de: aprendizaje significativo, competencias, el papel del maestro, el papel del discurso, en el proceso enseñanza aprendizaje y nos da todo un cumulo de conceptos que diferentes autores han desarrollado según su propio criterio, entre los mencionados tenemos a Ausbel, Piaget, Perrenoud, Barnett, que nos abren nuevas formas de visualizar el aprendizaje y que papel que este juega en el mundo globalizado.
La noción de competencia esta ligado a las situaciones de aprendizaje y al aprendizaje significativo situado en la realidad, primero tendremos que estar de acuerdo en la noción de competencia y surge la divergencia, por un lado la competencia académica o cognitivo y por otro la competencia operacional. Así vemos que a los académicos universitarios les interesa lo cognitivo, mientras que a las empresas lo operacional. En este modelo neoliberal y globalizado del mundo la competencia que se esta exigiendo es la operacional, es decir se inclina hacia formas de conocimiento que tengan un valor de uso en el mercado de trabajo que es lo que requiere la empresa. Arias E. nos dice que se debe “dejar de lado la competitividad con su subrayado laboral e individualista para desarrollar competencias que enfaticen el aprendizaje personal y en colaboración” apoyando la postura de los educadores.
También la noción de capacidad y capacitación que nos dan los teóricos de la competencia tienen que ser resignificadas para no chocar con los académicos que ven a capacitar contrario a educar.
Pero que significado le podemos dar al concepto de aprendizaje, según Vargas se aprende algo cuando se asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten a través de la evocación de esa información incorporada, a comprender nuevas realidades.
Por lo que no podemos medir el aprendizaje de forma tan trivial en base a unos ciertos contenidos, sino en un proceso mucho mas complejo en el que el estudiante pueda ser capaz de enfrentar situaciones problemáticas utilizando los recursos que han sido apropiados tanto de la memorización a la significación y del discurso al descubrimiento. Y es donde la capacitación toma un nuevo significado en lo académico, donde el maestro facilita que el estudiante se vuelva capaz.

En el artículo pág. 9 nos dan una definición de competencia muy acorde con las necesidades a cubrir en el medio educativo:
“Competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”.
Tomado del seminario Desarrollo de Guías de aprendizaje del ITESO.
Esta nueva definición abre una nueva visión de competencia centrada en el aprendizaje como lo dice Barnett “El conocimiento y la comprensión van de la mano con la competencia” , pero una competencia es tan compleja que no solo es la representación de un esquema sino todo conjunto de esquemas como la percepción, de pensamiento, de evaluación y de acción que darán base a inferencias, anticipaciones, transposiciones analógicas, generalizaciones, al calculo de las posibilidades, al establecimiento de un diagnostico a partir de un conjunto de indicios, a la investigación de informaciones pertinentes, a la formación de una decisión, etc.”
Desde una visión constructivista se habla de una apropiación activa del conocimiento donde el sujeto es concebido como una entidad siempre organizada que acomoda sus esquemas a la realidad eterna a medida que asimila la realidad a los esquemas.
Una vez apropiado de los conocimientos a través del aprendizaje el estudiante hace que el conocimiento le pertenezca y, al pertenecerle, deja de ser un conocimiento abstracto y se vuelve parte concreta de sí mismo.
Otra connotación que se debe considerar sobre el aprendizaje es situarlo en una dimensión social y ética. Es decir considerar en los términos de competencias no solo promover profesionales capaces del “qué” y del “cómo hacerlo” sino también del “con quién” y el “para qué “hacerlo.
Finalmente nuestro reto como maestros no se resuelve en evaluar trivialmente una situación de aprendizaje en un ámbito concreto de problemas, es decir el “saber conocer” y el “saber hacer”, resolviendo la tarea humana del saber el “qué” y el “cómo” sino también contribuir social y éticamente a alcanzar el “con quién” y el “para qué” por lo que considerar el “convivir” y “el ser” como Delors lo propone es un punto mas a considerar en el proceso de evaluación.
Graciela.


3 comentarios:

Victoria dijo...

¡Hola Graciela!
Estoy de acuerdo contigo en que en la actualidad, el mercado laboral tiene mucha influencia en los cambios que se están dando en la educación; desde mi punto de vista, el autor le da mayor importancia porque el documento es de nivel universitario, aún así encuentro que se defiende la importancia de la educación integral, no reducida a la capacitación para el trabajo.
También coincido contigo en que se deben buscar los instrumentos adecuados para realizar la evaluación de los estudiantes bajo el enfoque de competencias.
Buen fin de semana.

Blanca Margarita dijo...

¡Hola Graciela!
Te saludo y te comento que el término competencia aplicado a la reforma va más allá de poner en juego la cognición, la actitud, el saber hacer las cosas que se te presenten, actuar con todo un cúmulo de herramientas desarrolladas.
Asi mismo los académicos y los profesionales tendrán que tener las competencias para poder favorecerlas en los alumnos.

Por ende esta reforma y estas especializaciones que permiten más que informar al maestro, guiarlo hacia su propio aprendizaje.

Continuemos compartiendo.

Sonia dijo...

Hola Graciela
Disculpa que comente tan tarde tu aportación. Coincido contigo en que la evaluación se vuelve muy complicada porque no se trata solo de aquellos aspectos en que el alumno puede contestar algo o hacer y realizar un producto, nuestro reto es evaluar realmente el proceso de aprendizaje, pero creo que como tal eso no es posible. Si bien es cierto que las competencias genéricas nos marcan aspectos del saber ser y convivir tampoco nos aclaran como es exactamente que debemos realizar la evaluación, ¿damos un número?, ¿decimos si cumplió, no cumplió? ¿es responsable a medias?
Saludos